LLAVES  PARA  LA  ORACIÓN  CONTESTADA

Por Rhonda Sciortino

En Santiago 4:3, la Palabra de Dios dice que la oración no es contestada porque pedimos por motivos equivocados y egoístas.

 

Dios no es un cajero automático que, con la contraseña correcta, escupirá fama, fortuna o felicidad.  De hecho, las peticiones que están arraigadas en deseos egoístas y egocéntricos son una pérdida de tiempo.

 

Haz una evaluación honesta de tus motivos personales.  ¿Estás orando por algo que te dará fortuna o fama, o que piensas que te  hará feliz? ¿O estás pidiendo ayuda para otros?  ¿Estás pidiendo algo que traerá amor, paz, alegría, paciencia, salud, buenas relaciones y todas las demás bendiciones que Dios desea para ti?

¿O estás pidiendo por algo que podría estar en oposición al plan de Dios en tu vida?  ¿Podrías estar pidiendo algo que es menos de lo que Dios ha planeado para ti?

 

Asegúrate de que no estás pidiendo algo que va hacer daño a otra persona.  No debemos desperdiciar una valiosa  conversación con el Creador del Universo pidiendo algo que nos traiga bien a costa de alguien más. 

Considera tu tiempo con Dios del mismo modo que lo harías si se te concediera una reunión privada con el gobernador de tu estado.  Imagínate que el gobernador ha accedido a escucharte y es problable que te dé lo que le pidas, siempre y cuando no traiga ningún daño a cualquier otro ciudadano.

 

Cel.: (57) 301 736 6768  -  (57) 315 405 9409

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