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LLAVES  PARA  LA  ORACIÓN  CONTESTADA

Por Rhonda Sciortino

LLAVE No. 4: CREE QUE RECIBIRÁS (5)

No contemples ninguna alternativa menor de lo que deseas. 

 

Al orar, imagínate cómo serán las cosas cuando (no si) tu oración sea contestada. 

 

Cuando tu mente empiece a dudar con pensamientos de “y si no sucede”, toma esos pensamientos cautivos y entrégaselos a Dios. 

 

Esto significa que, cuando te encuentres pensando algo contrario a lo que has orado, pídele a Dios que te quite ese pensamiento y lo reemplace intencionalmente con una imagen de tu oración contestada.

 

Por ejemplo, si estás orando para que alguien sea sanado, imagina que esa persona está haciendo algo que no puede hacer ahora.


Cuando notes que un pensamiento de enfermedad o de muerte venga a tu mente, detente, toma ese pensamiento,

visualiza entregárselo a Jesús, y luego imagina a la persona completamente restaurada y totalmente sana. 

Otro ejemplo sería si estás orando por una pérdida de peso.  Pídele a Dios que te ayude a imaginarte a tí mismo en el peso más saludable que quieres lograr.

Conserva esta imagen tan profundamente grabada en tu mente, que realmente pienses en tí mismo con el peso deseado.

 

Una vez que la imagen de tí mismo ha cambiado a la más delgada, más saludable, tu mente cooperará con las decisiones que te ayudarán a alcanzar y mantener tu objetivo deseado. 

 

Muchas personas son capaces de perder peso, pero luego no lo mantienen.  Es porque su mentalidad acerca de su talla nunca ha cambiado. 

Pero cuando Dios cambia su mente primero, sus comportamientos se

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