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100 desafíos para lograr la mejor versión de tí mismo(a)

Desafío 11: 

Conversar más amablemente

Ejemplos de Ronda:
Durante el desayuno, hablando un poco menos apresuradamente, comenté algo útil en lugar de hablar demasiadas cosas triviales.

Oración de Ronda:

"Querido Señor, me fui a la cama con el corazón congestionado, al ver cuán difícil es para mí tener una conversación amable. Fue una lucha. Ayúdame a observar bien los buenos ejemplos que vinieron con tu gracia y a creer que tú quieres mostrarme cómo hacerlo mejor, paso a paso, día a día."

En una conversación en un auto, hablé imprudentemente sobre temas que pudieron ser mal interpretados (suspiro!)

Consejo de Ronda:

 

"No te desanimes si encuentras que fallaste en superar perfectamente el reto en este día o en los próximos. Un corredor de maratón no renuncia si él/ella tropieza por el camino. Cualquier fracaso puede ser el ímpetu para ver cuánto necesitas orar pidiendo ayuda para este reto en el futuro."

Tuve una buena conversación con un alumno y pude atender al  Espíritu Santo para resolver un conflicto pequeño escuchando más atentamente de lo normal.
En la cena, hablé bien y marqué muchos puntos, pero mi voz era demasiado fuerte y pude ver que era porque había ira en mi corazón.
También hice que una amiga me avisara cuando hablo demasiado fuerte o demasiado bajo.
Como a menudo hablo demasiado fuerte, en parte porque no oigo bien, me doy cuenta que puedo pensar que estoy hablando demasiado bajo, cuando realmente estoy hablando normal! 
 
Más tarde comencé a desear más silencio, aunque usualmente es aburrido y omití el almuerzo para evitar tener que hablar.
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